De vuelta el mismo camino de 500 kms. infernales hasta La Paz. Salimos antes de las 7 de la mañana y a mediodía ya habíamos hecho gran parte del recorrido sin parar, pero un problema en la batería de la moto de Marcelo nos obliga a parar un par de horas; lo empujé por unos kilómetros hasta un caserío donde nos prestan unas baterías y hacemos partir la moto donde vamos hasta un pueblo mas grande y podemos comprar una batería parecida y seguir con el viaje. Se nos hace tarde y hacemos el verdadero camino de la muerte de noche hasta que llegamos de nuevo a Coroico. Dormimos en el mismo hotel de nuestra ida y al día siguiente, con el día despejado, podemos apreciar lo lindo del lugar.
Seguimos a La Paz donde creemos podemos encontrar una batería definitiva pero NO HAY. Visitamos al dealer de Honda Walter Cosiglia, quien nos recibe muy bien y da consejos prácticos para proseguir nuestro viaje en Bolivia.
Almorzamos en el exclusivo ( y único) barrio decente de La Paz y seguimos nuestro viaje. Decidimos conocer el Titicaca boliviano y después de ir por uno de los pocos caminos buenos de Bolivia llegamos a la ciudad de Copacabana, en una isla del lago, en la frontera con la zona de Puno en Perú. Es una ciudad turística, visitada normalmente por europeos, con el típico comercio de la artesanía andina ( ponchos, gorros, mantas, etc. )
viernes, 29 de agosto de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario